Una ciudad cualquiera

 

 

Todo cambió sin más
Se tornó en apocalipsis,
Se difrazaron las esquinas
De algún olvido casual.

Se derramó mi tiempo,
De un sortilegio sin más,
Soy añoranza prescrita
Táchame de asiduo o habitual.

Mi devenir,
En estos días insomnes me hace un hueco,
Y a la inmensidad,
Me lanzas sin previo aviso,
A un precipicio sin ponerme alas
Quizá sea un tarde para ya
Donarte mis palabras.

Busco momentos, así,
Tan deshauciados y vagando por un viejo anden,
Algún lugar difamando mi verdad
Me doctoré en la eternidad.

 

Sino me salvo,
No sere nadie sin los ecos de mis años
Y me hallarás durmiendo en tu regazo
Seré un indigente más
De una ciudad cualquiera.

 

Solo quise vagar,

Mudarme a tus pulmones,

Y mantenerme intacto

trazar tus calles con colores